miércoles, 9 de abril de 2008

Welcome back Loneliness

Welcome back Loneliness


Querida amiga; la que en los momentos mas dolorosos
has estado conmigo,
quien de entre todas las amistades que me rodean,
tú, amiga mia, eres la mas fiel, la mas honesta
e inseparable compañera,
quien de todos mis secretos mejor guardados
eres quien celosamente los conserva.


Quien cuando el corazón ya marchito
desmorona,
recoges los grumos de éste y los guarda
en ese lugar que sólo tu sabes.


Quien a pesar de lo pequeño que éste
mi corazón ha quedado, ocupas la 
mayor parte del mismo.


No me pides nada a cambio,
no me reprochas si, en algun chispazo
de extasis, te envío al salón de los recuerdos.


Me entregas todo lo que tienes.
No escatimas la mas mínima caricia
el menor mimo que me puedas prodrigar,
no, no te guardas nada.


Soy merecedor de tus abrazos,
de tus besos, de tu ávida boca, de tus pasiones,
de tus fantasías, tus locuras, tus mesuras.


Abrigas mi corazón cual si fueras
una fuerte armadura de acero, contra todo
y contra todos.


En algún tiempo no me dí cuenta de tu existencia,
te perdí el rastro, no te miraba ya en ese espejo,
no, no mostrabas más tu rostro.


Creí que te había perdido para siempre,
ya no sentía tu aliento, ni tus abrazos
menos sentía tu cuerpo.


Mi corazón saltaba de algarabía,
pues tu dedicación me empalagaba,
trataba pues, en mi inconsiente, de olvidarte
aún y cuando ya no te recordaba.


Pensé que habrías sido tú sólo un sueño
una dulce pesadilla, un amargo caramelo.
Recorrí grandes caminos sin siquiera
mirar tus huellas,
ya no caminabas conmigo de la mano
no escuchaba ya, el dulce susurro de tu aliento,
al que tanto me había acostumbrado.


Tu voz; cómo era tu voz?
Creo que era la mas armoniosa voz 
que jamás había escuchado, angelical,
cómo si fuera un coro de niños cantores.


Tus ojos profundos, creo yo
que así eran, en los que podía
mirarme a mi mismo en ellos,
reflejada mi imagen en tus pupilas
que tanto me decían y reconfortaban
sin necesidad de una sola palabra


Tu boca; tu boca me hace recordar
oh, amiga mía, mi muy entrañable
e incondicional amiga.


Tu boca me provoca escalofríos
pues esos tus rosados labios me regresan
a la realidad, me doy cuenta que
conmigo estás, siempre los has estado
amiga mía.


Te metiste hasta la médula 
en cada poro,
eras mi aire, mi sangre, mis venas,
mis ojos, mi aliento, mi yo,
mis pasos, la sonrisa, la tristeza,
el pecado, la pena, la alegria, el bien,
el mal, mi pensamiento, mi sombra, 
mi consiencia, mi locura, mi sueño, 
mi ensueño, mi cama , mi casa,
mi pañuelo, mi agua, mi todo.


Perdona amiga mía el lapsus
de éste tu ingrato amigo.


Welcome back Soledad.